Un robot parecido a una maquina de coser implantará electrodos muy profundo en el cerebro para tratar enfermedades. Pero todavía no esta claro en que se usará esta interfaz cerebro maquina.
Neuralink es una empresa financiada por Elon Musk, y tiene como propósito desarrollar interfaces entre el cerebro y la maquina. Hace poco dieron a conocer que estuvieron haciendo estos dos últimos años.
El día de ayer Neuralink presentó un dispositivo en la Academia de ciencia de california, capaz de leer información de 1,500 electrodos muy flexibles conectados al cerebro de una rata de laboratorio, y es 15 veces más rápido que los sistemas integrados en humanos.
El objetivo es ponerlo en personas con parálisis u otros problemas médicos para permitirles controlar las computadoras con sus mentes, pero todavía debe progresar mucho para que esta tecnología tenga realmente un impacto.
¿Como funciona Neuralink?
Para poder usar Neuralink, las personas interesadas tendrían que someterse a una operación, en la cual perforarían pequeños agujeros en sus cráneos con el fin de implantar los electrodos flexibles, aunque se estima que en un futuro estas operaciones serán realizadas con láser para hacer pequeños orificios e insertar el Neuralink, puesto que un taladro mecánico distribuye la vibración por todo el cráneo y resulta incomodo, mientras que un taladro láser no se siente. Los hilos insertados serían más delgados que un cabello humano, de unos 4 a 6 μm de ancho.
Los hilos flexibles del Neuralink tienen menos probabilidades de dañar el cerebro, aunque la calidad de los electrodos podría degradarse rápidamente a medida que el cerebro se mueve.
«Lo que encontramos actualmente es que, si colocamos electrodos rígidos en el cerebro, algo así como un tejido cicatricial comienza a acumularse alrededor de ellos después de unos meses»
Konrad Kording – experto en neurociencia computacional de la UNIVERSIDAD de Pennsylvania
La empresa debe buscar que toda la tecnología que se coloca en el cuerpo sea duradera y de por vida, no se puede estar sacando y metiendo cosas en el cerebro de las personas.
Los cables conductores tipo celofán que esta desarrollando Neuralink, ha generado mucho interés en el campo académico, dice Kording. El consorcio internacional BrainGate probo esta tecnología y lograron hacer que las personas controlaran un brazo robótico para escribir y beber de una lata.
Pero existe el problema a largo plazo de que al ser una serie de agujas rígidas, no se muevan a medida que el cerebro lo hace, pero los polímeros de Neuralink podrían resolver este problema
Presentando la maquina de coser.
Para poder insertar los polímeros de Neuralink, los neurocirujanos necesitan una herramienta en forma de aguja para poder insertar los cables flexibles en el cerebro.
Elon Musk con un fondo de 120 millones, contrató un equipo de 90 personas para desarrollar un robot capaz de insertar seis hilos (192 electrodos) por minuto de manera automática. El robot, que parece algo como un cruce entre un microscopio y una máquina de coser, usaría una aguja rígida para insertar los hilos y evitar los vasos sanguíneos, reduciendo el riesgo de una respuesta inflamatoria en el cerebro.
A pesar los avances, aún existe el riesgo de infección con los cables blandos que penetran las capas de la piel.
El mayor desafío de esta tecnología es la de obtener la información del cerebro, misma que sería recolectada por el sensor N1 de Neuralink y estaría conectada al cráneo.
Actualmente se transmiten los datos por un cable USB-C, pero el equipo está buscando desarrollar una opción inalámbrica, aunque deben resolver primero la cantidad de calor que es producida por estos dispositivos.
Empiezan pruebas en humanos en 2020
Los hilos flexibles podrían ser el próximo paso de las interfaces cerebro-computadora, y Elon Musk esta pensando iniciar pruebas en humanos para el año 2020, aunque parece una buena idea, todavía se tiene que resolver el tema legal.
Los procesos de aprobación de la Administración de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) pueden ser lentos y en ocasiones se requieren varios intentos para ser aprobados. Por otro lado tenemos el problema de reclutamiento de los sujetos de prueba en tan poco tiempo.
Al rededor de 50 millones de personas en todo el mundo viven con algún tipo de parálisis, y por lo menos 250,000 sufren una lesión en la médula espinal cada año, y estos pacientes podrían estar dispuestos a experimentos estas nuevas tecnologías siempre que se realicen de la manera más eficiente y segura.
dispuestos a experimentos estas nuevas tecnologías siempre que se realicen de la manera más eficiente y segura.
Conclusión.
A estas alturas todavía no esta claro para que será la maquina de coser de Neuralink. ni como va a afectar la vida de las personas que lo usen, puesto que hay enfermedades que solamente se originan en alguna región del cerebro, y sería bueno plantearnos si estos electrodos pueden alcanzar las regiones mas difíciles y profundas.
La empresa parece tener a los recursos, la tecnología y las personas adecuadas para el proyecto, pero ¿Que es lo primero que van a probar? y ¿que tipo de experimentos harán?
Isaac G.